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domingo, 8 de noviembre de 2015

Feminismoaren inguruko gidatxoa



Pequeña guía sobre feminismo

¿Qué es el feminismo? ¿Y el "feminazismo"? ¿Y el "hembrismo"?


Beyonce en los premios MTV de 2014
Beyonce en los premios MTV de 2014. 
Ocurre todas las semanas: un acontecimiento político o social vuelve a poner sobre la mesa el debate en torno al feminismo y la representación de género. Siempre que esto pasa viene acompañado de numerosos exabruptos, encendidas maldiciones y pérdida de papeles ya sea en discusiones de oficina junto a la máquina de café o en el equivalente digital que es twitter. Hoy, Día Internacional de la Mujer, buscamos aclarar una serie de conceptos básicos:

¿Qué es el feminismo?

Empecemos por el diccionario. Según la RAE, institución nada sospechosa de progresía ni heterodoxia, feminismo tiene dos acepciones:
Pero claro, no hay un único feminismo ni es un movimiento pétreo e inamovible. Tiene sus corrientes, sus divisiones internas, evoluciona a través de los siglos y genera opiniones, debates y todas esas cosas que hacen de la vida en general algo más polémico que las leyes matemáticas.

¿Es el feminismo “machismo al revés”?

El machismo es la “actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres” (RAE). Así, pensar que el feminismo es “machismo al revés”, aparte de una falacia, no tiene sentido, porque estaríamos comparando una actitud con un movimiento social.

¿Qué es una feminazi?

La palabra fue creada en 1990 por el locutor conservador Rush Limbaugh mezclando “feminismo” y “nazismo” y la empleó para equiparar a las mujeres que pedían el derecho al aborto con los nazis. Posteriormente se amplió su significado para definir a todas las mujeres que luchan por la igualdad social, o sea, a todas las feministas. En nuestro país se ha hecho especialmente popular en los últimos años como término para ridiculizar el feminismo y sus reivindicaciones.

¿Qué es una feminista de paja?

Lo mismo que "feminazi" pero con menor éxito en lengua castellana. Sería el mismo estereotipo reduccionista y burlón de mujer quema-sujetadores odia-hombres corta-penes lesbiana que no se depila y siempre está de mal humor. 

¿Qué es el "hembrismo"?

Esta nueva palabra se utiliza para definir “el machismo al revés”, o sea, considerar que las mujeres son superiores a los hombres. Pero, ¿quién promueve el hembrismo? ¿Dónde está el movimiento hembrista o las organizaciones hembristas? Sólo hay gente que utiliza el término como un insulto o gente que lo usa sólo para desmarcarse de él. Así que llegamos a la conclusión de que no existe. Nacho Moreno, bloguero en Palomitas en los Ojos, dice que es “una pura invención que sólo podemos encontrar en los micrófonos, revistas y foros más casposos del internet. El machismo al revés no existe porque para que se produjera un fenómeno parecido tendríamos que revivir miles de años de cultura patriarcal pero 'al revés' cosa a todas luces imposible a no ser que nos pongamos inmediatamente a hacerlo”.

¿Qué es el patriarcado?

En una palabra: todo. En muchas: es el tipo de organización social en el que la autoridad la ejerce el pater familias, o sea prácticamente todas las sociedades de la historia. Su desmontaje y destrucción es uno de los objetivos de los movimientos feministas desde los años 60, al considerar que es el patriarcado el que explica la dominación y supeditación ancestral de la mujer al hombre. Implica la dominación de la sexualidad femenina, la objetivación y relegamiento de las mujeres al hogar, alejándolas de todo espacio y esfera pública, y va desde lo más obvio y agresivo –la ablación, el burka- y llega hasta lo más invisible o sutil, como el desprecio por las cosas "de chicas" (películas, intereses, construcciones culturales del universo femenino) al considerarlas de menor importancia y valor que las "de hombres".

¿Qué significa "sororidad"?

Es el hermanamiento femenino, la solidaridad entre mujeres, la sisterhood, hermana.

¿Qué es el sufragismo?

Es un movimiento de finales del XIX y principios del XX, especialmente importante en Inglaterra, que luchaba por conseguir el voto femenino. El nombre viene de obtener el sufragio, pero el de verdad, no el que excluía a la mitad de la población. Las sufragistas para protestar montaban manifestaciones, se tiraban a los pies de los caballos, se ponían en huelga de hambre y en general escandalizaban mucho a la sociedad victoriana y eduardiana de su época, provocando la caída de numerosos monóculos. El primer país en el que se permitió el voto para las mujeres fue Nueva Zelanda; en Inglaterra lo consiguieron en 1918, al terminar la primera guerra mundial; en España se otorgó en 1931 (aunque quedó suspendido durante casi cuarenta años por un asuntillo). Todavía existen países en los que el voto femenino se niega o está restringido a algunas elecciones o algunas edades, o las mujeres pueden elegir pero no ser elegidas.

¿Qué son las olas del feminismo?

La división histórica del feminismo en olas se utiliza sobre todo en Estados Unidos, aunque ha ido popularizándose en otros ámbitos de estudio. La Primera Ola nace en el siglo XVIII y llega a principios del XX; se centra en conseguir el derecho al voto para las mujeres y en la importancia de la educación (por ejemplo, con el acceso a la Universidad, que estaba prohibido). La Segunda ola tiene lugar en los años 60 y 70 y está vinculada a los movimientos por los derechos civiles y contraculturales que pretendían poner la injusta sociedad de la época un poco patas arriba. Se reivindicaba que las mujeres podían tener un papel más allá de ser esposa y madre: se hacía hincapié en los derechos reproductivos, la libertad sexual y el acceso al trabajo. Fueron muy influyentes obras como “La mística de la feminidad” de Betty Friedman y “El segundo sexo” de Simone de Beauvoir. La Tercera ola del feminismo ¡está pasando! Se busca la presencia e integración de distintas razas, etnias y orientaciones sexuales dentro del movimiento y se da importancia a aspectos culturales como la representación femenina en los distintos medios.

¿Cuál es el significado de "género"?

El género lo componen “las diferencias sociales (por oposición a las biológicas) entre hombres y mujeres que han sido aprendidas, cambian con el tiempo y presentan grandes variaciones tanto entre diversas culturas como dentro de una misma cultura” (Comisión Europea, 1998). No es lo mismo criarse en una comuna hippie de los sesenta que hacerlo en Cantora durante los 80, ni es lo mismo hacerlo en un gineceo griego del siglo V a.c que en una tribu nómada de las estepas de Asia central de ahora mismo, y sin embargo los niños y niñas de unos y otros lugares y épocas son biológicamente iguales. O sea, con el sexo se nace, el género se construye poco a poco alentando unos comportamientos, valores y actitudes u otros. Por ejemplo vistiendo a los niños con unos colores concretos o con frases y estribillos como “los chicos no lloran tienen que pelear”.

¿Qué es el "empoderamiento"?

Es una traducción del inglés “empowerment”, y se refiere al proceso de toma de conciencia de poder por parte de un colectivo o una persona, normalmente desfavorecido o en situación de exclusión. Empoderarse implica valorar las capacidades propias y asumir un rol activo más allá del dispuesto tradicionalmente por la sociedad (que suele ser más bien pasivo). Últimamente es un término que se emplea mucho en el análisis del cultura pop al hablar del empoderamiento de artistas como Beyoncé (doble empoderamiento en cuando a mujer y negra) y no estando exento de polémica. Por ejemplo, ¿es empoderamiento lo que hace Miley Cyrus o sólo otra forma de sexismo y de utilización del cuerpo femenino como reclamo comercial? El debate está abierto.

¿Cómo sé si soy feminista?

¿Crees que hombres y mujeres deben tener los mismos derechos? Si tu respuesta es sí, enhorabuena, eres feminista.

miércoles, 10 de junio de 2015

POLÍTICA CIENTÍFICA: Política científica
Joan Steitz, profesora de la Universidad de Yale

"Hay que aumentar el número de mujeres en la ciencia, ser minoría es parte del problema"


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Joan Steitz es profersora de la Universidad de Yale y del Instituto Médico Howard Hughes, además de activista en la promoción de las carreras científicas de las mujeres. / Maruxa Martínez-Campos 
¿Es la ciencia un campo particularmente machista?
En realidad, no. Yo diría que es comparable a los estudios jurídicos, de finanzas... ¡cualquier profesión competitiva y con fuerte presión parece que sufre el mismo problema! De hecho, en una edición reciente de la revista Science se mostraba que los campos más sexistas son aquellos en los que la gente cree que hay que ser un genio para trabajar, como la física, o ¡incluso la filosofía! Dentro de las ciencias, la biología suele ser considerada como una de las más equilibradas en cuanto a género.
"Dentro de las ciencias, la biología suele ser considerada como una de las más equilibradas en cuanto a género"
Cuando usted empezó, no había prácticamente mujeres científicas que pudieran ser modelos a seguir. ¿Cómo le afectó?
Como estudiante o incluso durante el postdoctorado, después de mi tesis, ni siquiera se me ocurrió que pudiera convertirme en una jefe de grupo. Me quedé muy sorprendida cuando recibí una oferta de trabajo. La biología molecular era un campo nuevo y casi no había universidades en EE UU que tuvieran biólogos moleculares, así que esto ayudó. Pero no me sentía en absoluto preparada. Sin embargo, siempre me gusta responder a los desafíos y pensé que si otros podían hacerlo, también yo. Esto no quiere decir que no estuviera asustada. Solo había un par de mujeres en Yale en ese momento.
¿Alguna vez ha sufrido discriminación por ser mujer?
He visto cosas terribles que les han sucedido a otras mujeres, pero yo solo he experimentado cosas de poca importancia. Probablemente como muchas mujeres de mi generación, siento que he tenido mucha suerte y que me he escapado de la discriminación que han sufrido la mayoría de las mujeres.
¿Cómo ha mejorado la situación en los últimos veinte años?
"He visto cosas terribles que les han sucedido a otras mujeres, pero yo solo he experimentado cosas de poca importancia"
Las cosas no han cambiado lo suficiente, aunque han cambiado increíblemente. Antes se hacían abiertamente comentarios muy discriminatorios. Ahora todo el mundo está más sensibilizado y no se hacen tan abiertamente –pero no quiere decir que no se digan en privado o en cenas–Y a las mujeres todavía se les paga menos que a los hombres por el mismo trabajo. Por lo tanto, todavía no hemos llegado a donde hace falta.
¿Qué se puede hacer y quién debe hacerlo?
Lo que hay que hacer es aumentar el número de mujeres en la ciencia, porque ser parte de la minoría definitivamente no ayuda, ¡es parte del problema! Pero no sé cómo se ha de hacer esto. Ahora bien, lo que está claro es que los cambios tienen que venir de arriba. He visto como las cosas mejoran con un nuevo director, solo para volver hacia atrás de nuevo con otro. Además, los organismos de financiación y los gobiernos deberían recopilar información sobre los porcentajes de mujeres que solicitan y reciben subvenciones y hacerla pública; dar esta información a las personas que están tomando las decisiones, utilizarla para hacer comparaciones en el tiempo y ver cómo la situación va cambiando. Es necesario que nos vayamos fijando en esto.
"No te das cuenta de cómo de sesgada estás tú misma y cómo estás de sujeto o sujeta a estereotipos hasta que te pones a prueba"
Algunos países lo llevan mejor que otros...
Un buen ejemplo es la "subvención de apoyo 120%" en Suiza. Una investigadora que tiene un niño pequeño puede optar por trabajar a tiempo parcial y tener una reducción del 20% en su salario por parte de su institución. A cambio, el Gobierno le da el 40% de su salario para contratar a alguien que le ayude en su investigación, o con el cuidado del hijo.
¿Algún consejo?
Existen tests de "sesgos implícitos" que han descubierto cosas realmente impresionantes. No te das cuenta de cómo de sesgada estás tú misma y cómo estás de sujeto o sujeta a estereotipos hasta que te pones a prueba. Así es que sugeriría a todos los investigadores que hicieran estos tests ellos mismos y reflexionaran sobre sus propias actitudes. Quizás parte del cambio debe venir desde dentro.

sábado, 30 de mayo de 2015

Emakume beltzen lidergoa

Historias

Antes de Martin Luther King, ellas ya estaban 

haciendo la revolución

Mujeres y negras, pero sobre todo libres y valientes: 6 rostros imprescindibles de la lucha por los derechos civiles

ilustración de Loris Lora
El sábado pasado se cumplieron 50 años del asesinato a sangre fría de Malcolm X. El domingo, Selma competía como mejor película en los Oscar, recordando al mundo aquellas importantes marchas ciudadanas lideradas por Martin Luther King ese mismo año, 1965. De pronto Estados Unidos parece que Estados Unidos se despierta y recuerda la importancia de sus líderes negros y del movimiento que ayudaron a cimentar.
Pero no olvidemos que no hicieron todo su trabajo solos. Antes de que ellos llegaran, hubo muchos otros revolucionarios. Y también muchas revolucionarias. Mujeres fuertes y decididas, involucradas en los eventos de su tiempo, que se negaron a aceptar las duras condiciones en las que les tocó vivir. Y gracias a cuyo trabajo infatigable comprendemos que un mundo mejor debe ser siempre conquistado en igualdad. Recordémoslas.
Harriet Tubman (1822-1913)
Araminta Ross nació en Maryland, Nueva Inglaterra, siendo ya una esclava. Sus padres y sus ocho hermanos también lo eran. En 1844 se casó con un hombre libre, del que tomó su apellido. Cinco años después, muerto su amo de entonces, escapó. Recorrió a pie 150 kilómetros hasta llegar a Pennsylvania, a través de una red clandestina de casas y caminos conocida como la Underground Railroad. Era la misma red que ella y otros activistas utilizarían durante años para ayudar a escapar hacia el norte a más de un centenar de esclavos. Como mujer libre, Harriet luchó en la Guerra Civil Americana del lado de los abolicionistas y en sus últimos días todavía aún tuvo tiempo de participar en el movimiento por el voto de la mujer.
“Tenía derecho a una de dos cosas, la libertad o la muerte; si no podía tener una tendría la otra”.
Lucy Parsons (1853-1942)
Dijeron de ella que era “más peligrosa que mil manifestantes”. Y es que Lucy Parsons lo tenía todo para asustar al poder: era mujer, negra, sindicalista y anarquista. También se la recuerda como una poderosa oradora. Junto a su marido Albert Parsons fundaron el periódico The Alarm. La ejecución de él, acusado de haber conspirado en la famosa matanza de Haymarket, sólo la convenció para radicalizar aún más su discurso a favor de los derechos obreros. Participó en la fundación del sindicato Industrial Workers of the World y hasta su muerte fue arrestada muchas veces por dar discursos públicos o repartir literatura anarquista.
“Oh miseria, he bebido de tu copa de pena hasta los posos. Pero sigo siendo una rebelde”.
Rosa Parks (1913-2005)
A veces, un gesto muy pequeño puede inflamar las conciencias de todo un país. El 1 de diciembre de 1955 Rosa Parks hizo uno de esos gestos. No se levantó de su asiento del autobús cuando un pasajero blanco se lo requirió. Estaba violando la ley de segregación racial del estado de Alabama, y fue llevada a juicio por ello junto con otras mujeres que por aquel entonces habían empezado a rebelarse. Por el camino se convirtió en uno de los grandes símbolos de la lucha por los Derechos Civiles, colaborando con líderes del movimiento como Edgard Nixon o Martin Luther King, y trabajando durante años tanto para la NAACP como para los Panteras Negras.
“La gente dice que no me levanté del asiento sólo porque estaba cansada. Eso no es cierto, si estaba cansada de algo, era de rendirme”.
Maya Angelou (1928-2014)
La vida de Marguerite Annie Johnson fue un tumulto. En los 86 años que pisó la tierra le dio tiempo de ser poeta, cantante, bailarina, activista y actriz, publicar discos, escribir tres libros de ensayos, vivir en California, Nueva York, El Cairo o Accra y hacerse amiga íntima de Malcolm X, Martin Luther King y Oprah Winfrey. No nos extraña que acabara escribiendo hasta 7 autobiografías. En sus obras literarias trató temas como la desigualdad racial, la libertad,el amor, la identidad o la familia.
“Me encanta ver cómo una chica joven coge el mundo por las solapas. La vida es una perra. Tienes que salir ahí fuera y patearle bien el culo”.
Assata Shakur (1947)
Nació Joanne Chesimard, pero cuando se afilió al Black Panther Liberation Army cambió su nombre por el de Assata Olugbala Shakur. Ha sido una importante activista por los derechos humanos la mayor parte de su vida. En 1973 fue acusada del asesinato de un policía de Nueva Jersey y condenada a 26 años de prisión. Después de fugarse, acabó en Cuba donde reside desde 1984. En 2013 el FBI la situó en la lista de los terroristas más buscados y puso precio a su cabeza: 1 millón de dólares. Aunque ella ha reclamado infatigablemente su inocencia, y ya tiene 67 años, su condición legal actual es dudosa. Se declara “una esclava fugitiva del siglo XX”. Y sí, era medio tía del fallecido rapero Tupac Shakur.
“He declarado la guerra a los ricos que prosperan en nuestra pobreza, los políticos que nos mienten con una sonrisa en la cara, y todos los robots sin mente ni corazón que los protegen a ellos y a su propiedad”.
Angela Davis (1944)
Como Rosa Parks, Angela también nació en Alabama. Creció en un barrio llamado Dynamite Hill, conocido por sus conflictos raciales. Aquel nombre explosivo fue premonitorio. Tras formarse en filosofía en Nueva York, Frankfurt y París, volvió a Estados Unidos para ser profesora en la UCLA, miembro del Partido Comunista y colaboradora de los Panteras Negras. Tan peligrosas amistades le llevaron a ser involucrada en un asesinato que no cometió y a pasar más de un año en la cárcel en 1970, hasta que la presión popular obligó a cambiar el veredicto. Desde entonces no ha parado de viajar, escribir, dar clases, y ofrecer conferencias, siempre desde el apoyo a la izquierda radical.
“La revolución es una cosa seria. Lo más serio en la vida de un revolucionario. Cuando uno se compromete, debe ser para toda la vida”.
Hasta sus compañeros de revolución quisieron silenciarlas. Pero su grito era demasiado fuerte y llega hasta nosotros

sábado, 25 de abril de 2015

Maitasuna, edo lan ez ordaindua

El Patriarcado del Salario: “Lo que llaman amor, nosotras lo llamamos trabajo no pagado”

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Conversaciones con Silvia Federici (I/II)
Por Gladys Tzul Tzul[1]
Silvia Federici. Teórica y militante feminista italiana. Autora de Calibán y la Bruja (Pez en el Árbol, 2013); la Revolución Feminista Inacabada (Calpulli, 2013); la Revolución en Punto Cero (Traficantes de Sueños, 2013). Federici participó y acompañó luchas de las mujeres por la defensa de las tierras comunales en Nigeria; en los años setenta realizó una campaña por el salario al trabajo doméstico. Sus reflexiones abordan de manera histórica las luchas políticas de las mujeres por producir lo común, con una fértil mirada sobre la reproducción de la vida. En esta conversación que sostuvimos en Puebla, México, nos presenta elementos teóricos para interpretar de manera más amplia el funcionamiento de lo que ella llama el patriarcado del salario. La conversa nos dota de una serie de detalles de la historia del capitalismo que sirven para comprender nuestras luchas.
GTT. Tú has reflexionado sobre las distintas formas de explotación de las mujeres, por ejemplo nombras Patriarcado del salario como una forma específica de dominación, ¿puedes hablarnos sobre ello?
  1. El patriarcado es una institución muy larga y no ha sido universal. Debemos de rechazar esa afirmación que dice que las mujeres siempre han sido oprimidas, primero porque en muchas comunidades las mujeres tenían poder. 2 mil años atrás había formas de matriarcado, yo no puedo aclarar ampliamente como se establecía un matriarcado, pero es importante comprender que la historia ha sido destruida. La idea es entender que el patriarcado ha tenido formas diferentes, las relaciones no se estructuran de la misma manera en todos los sistemas sociales; también el patriarcado no se transmite automáticamente, no es un asunto que continua de forma natural y automática de un siglo a otro, de una sociedad a otra. Las investigaciones históricas han demostrado que con el desarrollo del capitalismo, es decir con el paso del feudalismo al capitalismo, hubo un pasaje violento, porque el desarrollo del capitalismo fue como la contrarrevolución en un momento de crisis del feudalismo. El capitalismo dio una nueva fundación a las relaciones patriarcales; el capitalismo se ha apropiado de los elementos de la relación patriarcal del feudalismo, pero lo ha transformado y ha dado nuevas funciones para sus fines sociales y económicas. Por ejemplo, una diferencia muy grande entre el patriarcado del feudalismo y el patriarcado del capitalismo, es que en el primero, para las mujeres prevalecía un sistema de uso comunitario de las tierras, es decir, las mujeres y los hombres usaban las tierras. En Europa por ejemplo, las mujeres no fueron dependientes económicamente de los hombres, su alimentación no dependía de los hombres. Tampoco en la sociedad feudal estaba la diferencia del tipo de poder entre hombres y mujeres, que en la sociedad capitalista se generó. La relación desigual de poder entre hombres y mujeres en el feudalismo no tenía raíces materiales. La diferenciación venía, por nombrar dos casos, de la formas del uso de la violencia, porque los hombres hacían parte de los ejércitos del poder feudal, los hombres componían los ejércitos y las mujeres no; otro caso es el de la diferencia de poder que estaba justificada en la religión, pues ésta tenía una función de diferenciación. Todos los sistemas sociales que han explotado el trabajo humano, han explotado a las mujeres en una medida particular, porque las mujeres son las que producen trabajadores, cuando hay un sistema social que explota el trabajo humano, éste cerca e intenta controlar el cuerpo de las mujeres, porque el cuerpo de las mujeres genera riqueza, mano de obra, cocinan. El capitalismo es una forma de explotación específico que tiene relaciones diferentes.
GTT. Podrías explicarnos más sobre las diferencias entre el sistema de explotación capitalista y el sistema de explotación feudal.
  1. Una primera diferencia es que el capitalismo es el primer sistema social que funda su riqueza y su acumulación sobre el trabajo humano. Todos los sistemas de explotación precedentes, siempre han visto la riqueza no como trabajo humano, sino como tierra, bosques. El trabajo humano era importante para construir, crear, cultivar. Pero la riqueza fue conceptualizada por la riqueza material. Con el capitalismo cambia.
GTT. ¿Cambia la noción de riqueza?

  1. Si, cambia la concepción de la riqueza social. Esto lo dicen los primeros economistas del capitalismo, dicen que la riqueza no es la tierra, la riqueza es el trabajo humano. Entonces comienza con el capitalismo una concepción del trabajo humano nueva, como algo que se puede intensificar, que se puede desarrollar, que puede tener nuevas formas de productividad, así como se cultivaba la tierra, así se cultiva el trabajo humano. El objetivo era medir cuanta fuerza de trabajo había. Es por esto, que en el desarrollo del capitalismo en su primera fase, lo que puede verse es una acumulación inmensa de trabajo humano, se ve esclavitud, millones y millones de personas traficadas para el trabajo esclavo. Segundo, la colonización es un evento que ha dado a los europeos el control de millones de personas, de trabajadores de las nuevas tierras que invade. Es en estas condiciones en que se comienza a usar la pena de muerte para prohibir a las mujeres que usen anticonceptivos o se persigue a las que abortan. Comienza una intervención directa para apropiarse del cuerpo de las mujeres. Por eso se habla de las mujeres como máquinas productoras de trabajadores. Eso yo lo pongo en contextos de esta hambre de trabajo que el capitalismo tiene. Esto promueve formas diferentes de patriarcado y por ello nuevas formas de relaciones sociales comienzan a conformarse, porque hay un control del Estado sobre el cuerpo de las mujeres; se inicia un control de la procreación y del trabajo de la reproducción. Las mujeres deben de procrear trabajadores y cuidarlos todos los días y deben hacerlo en condición invisible, en condiciones no pagadas, porque de ésta manera se reproducen de una forma muy barata. El capital puede tomar toda la riqueza que los trabajadores producen, pueden tomar toda la riqueza porque las mujeres producen trabajadores casi gratis.

GTT. ¿Y aquí es donde el salario produce una forma de patriarcado?

  1. En este sistema el Estado y el capital, controlan el cuerpo de las mujeres y se apropian de su trabajo a través del sistema del salario. El sistema del salario no solamente controla el trabajo de los asalariados, porque si lo pensamos como una relación, éste moviliza a dos trabajadores; con un salario se moviliza al hombre y la mujer que lo reproduce, le pagan a uno, pero trabajan dos. Entonces moviliza una gran cantidad de trabajo no pagado. El salario amplía la explotación, porque no solamente toma el trabajo del hombre que está en la fábrica o en la oficina, sino que también el trabajo de la mujer que lo reproduce diariamente, la que cocina, la que cría a los hijos. El capital acumula, porque hay mujeres que trabajan por casi nada, no completamente para nada, porque de la mujer comen, etc. Con el salario se puede controlar directamente el trabajo de las mujeres a través del sistema de la familia y el matrimonio. El matrimonio es un sistema fundamentalmente laboral, es el medio por el cual el capitalismo hace trabajar a las mujeres para que reproduzcan su fuerza de trabajo obrero. El salario es la medida para conformar la familia, porque es ahí donde se obliga a las mujeres a reproducir trabajadores. Yo creo que cuando se ve esto se comprende por qué se puede hablar de un patriarcado del salario, porque el salario toma el trabajo de la mujer y también la controla a ella. El hombre se convierte en el delegado, porque el capital y el Estado delegan en el trabajador el poder de controlar y golpear las mujeres si no cumplen con esa función. Así como los señores que dominaban las plantaciones tenían a los supervisores que controlaban el trabajo de los empleados, se puede decir que los hombres controlan  a las mujeres.
GTT. ¿Qué formas cobra este tipo de control, además de los que ya nos has   comentado?

  1. Todo esto se hace invisible por lo que se llama amor. El capitalismo también se ha apropiado y ha manipulado la búsqueda de amor, de afectividad y de solidaridad entre todos los seres humanos; lo han deformado, usándolo como una medida para extraer trabajo no pagado. Por eso yo escribí. “Eso que llaman amor, nosotras lo llamamos trabajo no pagado”.
GTT. ¿Le dicen amor al trabajo no pagado?

  1. Si porque en la familia se dice amor,  dicen que por amor se limpia y se cocina, que todo se hace por amor. Confunden amor con un servicio personal. El amor es un sistema que obligaba a muchas mujeres que no tenían posibilidades de sobrevivencia y el matrimonio era como tomar un empleo. Por mucho años, hasta la generación de mi madre, ocurría que si no te casabas ¿Qué harías? Pobrecilla, porque estás sola, muchas veces estabas en la casa de tu hermana que si estaba casada y ella ayudaba, porque es muy difícil tener un empleo y si se tenía un empleo no podías tener una vida social. Esas mujeres que no se casaban eran consideradas como desdichadas, por eso muchas mujeres compiten entre ellas por un hombre bello y con un buen salario. Por eso tu mamá te prepara, te orienta para arreglarte, que no salgas despeinada a la calle, que siempre estés de buen humor y que aprendas a hacer labores domésticas. Mi madre me amenazaba: “Si tu continuas así, ningún hombre se va a casar contigo” porque se sabe que casarse significa obedecer, hacer trabajo domésticos y si tú eres una buena mujer, él va a mantenerte, él te va a dar una posición social. Pero en el matrimonio un hombre te puede golpear y lo que van a decir, es que lo tienes merecido porque seguramente no lo obedeciste, porque no hiciste el amor cuando él lo quería. En el matrimonio se presume que él compra tu cuerpo y que siempre tienes que estar a su disposición. A todo esto muchas luchas feministas han dicho que ni el hombre, ni el matrimonio tienen derecho absoluto a tu cuerpo. Si tú dices que no, es no.
GTT. Es interesante hacer una revisión del amor romántico por este mundo de la reproducción.

  1. ¡Ah! el amor romántico donde las vidas se funden, pero se funden en la voluntad del hombre. Yo quiero escribir un libro sobre el amor y la sexualidad. La causa de tanta pena de las mujeres y su sentido de valor depende de si estas o no casada, si un hombre te quiere o no te quiere. Yo he visto muchas veces, que aunque a un hombre no lo aman tanto, cuando acaban las relaciones, las mujeres se sienten desvalorizadas y con penas. Por eso quiero escribir ese libro, no sé si con eso se puede hacer la revolución pero con eso se puede aliviar la pena. Un asunto que no quiero olvidar es que el sistema del salario crea la familia como una formación social jerárquica, donde el hombre es el patrón, el representante del Estado y la mujer debe ser sometida, puede ser obligada a hacer todo el trabajo de reproducción. Entonces el salario crea una división, porque con la creación de la división sexual del trabajo crea una división que rompe el frente unido de la lucha. Por eso yo digo que es importante que los hombres comprendan que esa relación de poder   los destruye a ellos también. Si se comprende que un hombre colabora con el capital, cuando esté contento con ser el patrón de la familia, cuando se siente fuerte porque es superior a la mujer y puede golpearla o humillarla, él no sabe que refuerzan sus cadenas con respecto de la dominación, porque hace que no puedan luchar juntos hombres y mujeres. Es importante comprender que el conflicto que se produce en el trabajo asalariado y el trabajo no asalariado, crea una jerarquía laboral y se crea una naturalización de la explotación de la mujer. Por eso creen que el trabajo doméstico pertenece a la naturaleza de la mujer y contra eso es lo que hay que luchar. A veces se piensa que si se lucha contra el trabajo doméstico se es una mala mujer, que no ama a su marido, etcétera. Y no se trata de eso, el trabajo doméstico es un sistema de explotación que usa el amor, usa las relaciones entre hombres y mujeres.